
Javier García Díaz, director general de UNE (Asociación Española de Normalización), ha intervenido recientemente en el programa radiofónico «La Brújula» de Onda Cero para analizar el papel determinante de la normalización en la economía española. En este espacio, García Díaz ha compartido las conclusiones de un estudio exhaustivo sobre el impacto económico de los estándares, visibilizando una realidad estratégica para el país: la normalización no es un proceso administrativo, sino una herramienta de competitividad que ha moldeado el crecimiento de España en las últimas décadas.
Esta participación pública ha sido una verdadera reivindicación del peso específico de la normalización en la arquitectura macroeconómica de España. Para los expertos en normalización, las cifras presentadas no son una sorpresa, pero sí suponen una validación institucional sin precedentes: el hecho de que la implementación de estándares haya sido el motor del 14,7% del crecimiento del Producto Interior Bruto en las últimas cuatro décadas sitúa a la normalización en el epicentro de la estrategia industrial del país. Este dato, extraído de un estudio riguroso apoyado por el Ministerio de Industria y la Escuela de Organización Industrial EOI, cuantifica el valor de la certidumbre técnica en unos 140.000 millones de euros, elevando la normalización de una función de soporte a una palanca de productividad neta que sostiene la competitividad en mercados globales.