
Hola Ramiro, es un verdadero placer tenerte aquí para esta entrevista. Tu trayectoria en ciberseguridad tiene una combinación poco usual de experiencia en entornos IT y OT (industrial) sumada recientemente a una visión estratégica de la Inteligencia Artificial. Hablando antes de la entrevista me comentaste que intentas situarte en la vanguardia de un cambio de paradigma que pasa por el uso de la IA no solo como una herramienta de cyber-defensa, sino como el eje central de la gobernanza corporativa moderna. Ramiro, estoy seguro de que tienes mucho que compartir con nosotros hoy.
¿Quién es Ramiro Cid?
Si tuviera que realizar una definición de mi mismo, diría que soy intelectualmente curioso muy persistente y sociable. Viví 27 años en Buenos Aires y el resto de mi vida en Barcelona (con un breve paso por Andorra). Quienes me conocen bien suelen describirme como una persona abierta a escuchar y muy entusiasta. Son cualidades que van conmigo en mi vida profesional y personal. En lo que respecta a liderar personas o proyectos, intento siempre acompañar, aconsejar y hasta donde es posible, inspirar y motivar a las personas de mi entorno.
Me gusta pensar antes de tomar decisiones y ser reflexivo en mi manera de comunicar y explicar el “por qué” hacemos las cosas y “qué valor” se consigue con lo que hacemos, son cuestiones que agregan sentido a nuestro trabajo y ayudan a conseguir generar el valor que buscamos dar a nuestras empresas.
¿Como fueron tus comienzos en el mundo de la tecnología?
Comencé a trabajar en ciberseguridad en una época que no existía esa palabra (o nadie la conocía), se hablaba de “seguridad informática” o “seguridad de la información”. Comencé en 2005 a trabajar en Andorra en proyectos de ciberseguridad estando en Accenture para bancos clientes. La experiencia fue altamente gratificante.
Retomé la ciberseguridad en 2007, ya en forma definitiva y hasta el día de hoy.
En esa ocasión en una consultora especializada únicamente en ciberseguridad (cosa que no era habitual). En esa empresa aprendí a trabajar en ámbitos de privacidad: adecuación y auditoría a la LOPD (no existía aún el RGPD) y en ámbitos de gestión con la ISO/IEC 27001. Durante esa etapa aprendí el estándar en profundidad y trabajé en varios proyectos de adecuación a ese estándar, experiencia que me sirvió mucho en mi siguiente empresa.